Categoría: NNTT y Educación
1 Enero 2007
Volviendo al tema de la necesidad de formar a los profesores en el uso de las TIC para su empleo en el proceso educativo, creo que hay que distinguir dos áreas de actuación:
La incidencia de las TIC en la metodología de la enseñanza. Se trata de un campo de estudio e investigación que como cualquier otro atrae a grupos de profesores que estudian y analizan con mirada de expertos la integración de la tecnologías en la educación y van a plantear teorías, realizar investigaciones y proyectar los resultados en su entorno. Estoy convencido de que la sistematización de estos conocimientos puede ser útil, el campo de estudio es apasionante y los resultados van a incidir positivamente en la mejora de la enseñanza.
Este campo de estudio que cada vez atrae más atención de expertos en educación, psicólogos y sociólogos constituyen un colectivo no mayor que el de expertos de cualquier otro campo científico y técnico. Van surgiendo cursos de especialización, cursos de postgrado tipo Maestría y es posible que en un futuro no lejano vaya aumentado el número de tesis doctorales sobre el tema. Si se evita el clásico teoricismo endogámico es probable que este conjunto de expertos constituyan un elemento promotor muy importante para la integración de las TIC en la enseñanza.
El empleo de las TIC en la enseñanza de cualquier materia. Con ello nos referimos a una actividad de aplicación de las TIC por profesores de cualquier tipo de contenido que no desean convertirse en expertos de las tecnologías y que no tienen mayor interés en el análisis del fenómeno sino en servirse de las TIC para su labor de enseñanza sin mayores complicaciones. En este caso estamos hablando de cientos de miles de profesores de todo tipo y nivel
En lo que sigue quisiera dedicar mis consideraciones a ellos.
Desde el punto de vista del empleo de las TIC ya hemos destacado una serie de carencias y de posibles iniciativas que me gustaría resumir en forma de recomendaciones:
* La experiencia aconseja evitar como escenario para iniciar las aplicaciones de las TIC el campo de la enseñanza reglada. La compleja organización docente y el hecho de que estamos hablando generalmente de universidades presenciales hace de la formación continua y de postgrado un colectivo mucho más adecuado y prioritario para estas aplicaciones. Existe mayor motivación, se resuelve un problema real y en general los colectivos tienen un poder adquisitivo que facilita la adquisición del equipamiento mínimo imprescindible.
* Es importante poner en marcha iniciativas de agrupamiento de profesores interesados por estos problemas en un área de conocimientos. La situación mejora cuando puede fluir información de unos profesores a otros y se pueden beneficiar de las experiencias realizadas en otros centros. De los grupos que hemos promovido en la UPM, dos de ellos están dando resultados que consideramos positivos, el Grupo TAEE, que integra a profesores interesados en la aplicación de las tecnologías a la enseñanza de la Electrónica y el Grupo dedicado a la aplicación de las TIC a la enseñanza de Inglés.
* Los profesores que sienten interés por el tema necesitan contar en su Universidad con algún tipo de unidad de apoyo que actúe de interlocutor en el tema y les preste apoyo concreto y personalizado para facilitar su aproximación al tema, en particular ofreciendo información y asistencia técnica.
* Es necesario contar con el apoyo institucional de cada universidad para ir logrando poco a poco el reconocimiento y la valoración por parte de las autoridades académicas de este trabajo para el currículum profesional de los profesores, si bien con todas las garantías exigibles de seriedad.
La experiencia indica que es preciso contar con apoyo y asistencia para respaldar al profesor que tiene deseos de realizar una experiencia y que no desea convertirse en un experto sobre las TIC.
Esta necesidad de apoyo y asistencia, recogiendo las consideraciones anteriores, podemos concretarlas en:
Información actualizada aplicable a "su caso"
Ayuda para el diseño de la experiencia que se propone realizar.
Asesoramiento para la elección de las tecnologías más convenientes, si cabe elección.
Aprendizaje y familiarización del empleo de los sistemas que vayan a utilizarse, fundamentalmente videoconferencia sobre la RDSI y tutoría telemática. Esto implica revisar la metodología de trabajo, aprendizaje del trabajo off-line, asignación de tareas, evaluación de estudiantes, seguimiento.
Ayuda para la producción del material didáctico a utilizar en las sesiones.
Acceso a Internet y familiarización con su empleo para las actividades del curso.
Soporte técnico durante el curso, especialmente en las primeras experiencias
Formación de los usuarios, si es necesario, en el uso de los sistemas para garantizar el buen resultado de la experiencia.
Ayuda en los aspectos organizativos del curso que dependan de los profesores, entre ellos los aspectos relativos a la gestión de esta modalidad de enseñanza y el tema de la confidencialidad
La cuestión que se nos plantea es si este tipo de ayuda y apoyo debe adoptar la forma de un curso de preparación, palabra que me parece más correcta que la de formación o hay que buscar otras modalidades de prestación de este apoyo, que en mi opinión se debe aproximar mucho más a la idea de prestar unos servicios educativos que al concepto de impartir una formación.
Un técnico especializado en mecánica del automóvil necesita cursos de formación para dominar dicha materia. Un usuario del automóvil necesita ayuda para aprender a conducir, unas someras nociones de lo que está ocurriendo dentro y contar con unos servicios de asistencia técnica para resolverle los problemas. Un usuario de un sistema de telecomunicación no necesita grandes cursos de formación para su uso, sino una ayuda inicial, instrucciones claras y practicar un poco.
En el mismo sentido, a partir de la experiencia adquirida creemos que los profesores necesitan las ayudas citadas no en forma de cursos de formación o entrenamiento sino a través de su participación en experiencias demostrativas que les faciliten tanto el acceso fácil al uso de los equipos, como la ayuda al diseño y puesta en marcha de aplicaciones concretas y, que le asegure la asistencia técnica durante la experiencia
En mi opinión, basada en las experiencias realizadas en el marco de los proyectos europeos la iniciativa más urgente en nuestro país es poner en marcha una serie de experiencias piloto con carácter demostrativo que de una respuesta a las necesidades planteadas anteriormente. Para ello mi propuesta es iniciar las experiencias en dos escenarios concretos :
Creación de un campus virtual interuniversitario. Experiencias de tele-educación desarrolladas por un consorcio o grupo de universidades para el desarrollo de cursos cortos de actualización en diversos temas, a nivel de postgrado y apoyandose en tecnologías como la distribución de clases vía satélite o cable y la videoconferencia por RDSI. Este tipo de experiencias permitiría evaluar las posibles ventajas de las tecnologías, ir creando grupos interuniversitarios de profesores interesados y poner en marcha en cada universidad las unidades de apoyo que decíamos antes.
Impartición de cursos de postgrado y actualización dirigidos a la formación continua de profesionales en ejercicio. Este tipo de cursos impartidos desde una universidad y dirigidos a los profesionales del entorno de la universidad permitirían los ensayos necesarios para impartir clases "desde" la universidad en vez de "en" la universidad. Para este tipo de experiencia sería deseable contar con el apoyo y patrocinio de empresas e instituciones para evaluar los resultados de la aplicación en los entornos reales en que va a tener lugar la enseñanza
La participación de profesores en este tipo de experiencias, ha permitido en otros países la creación de unos primeros núcleos interesados en el tema y cercanos a la realidad del entorno en que se imparten las enseñanzas, de sus problemas de infraestructura y de las insospechadas dificultades que se encuentran en la adaptación de los contenidos al nuevo sistema de impartir las clases, al tiempo que tiende a valorar las posibilidades reales de las tecnologías para resolver problemas concretos de personas con necesidades reales, huyendo del habitual discurso milagrero sobre el vertiginoso desarrollo de las tecnologías que nos van a resolver todos los problemas de la enseñanza, incluso los que no hemos sido capaces ni de plantear.
Creo sinceramente que la puesta en marcha de este tipo de apoyo a los usuarios que denominaría servicios de tele-educación, puede ser un eslabón fundamental para promover y favorecer la integración de las TIC en la enseñanza. Este primer paso unido a la existencia de profesores especializados en los aspectos metodológicos pueden constituir el motor que en este momento está faltando, con carácter general, en nuestra comunidad universitaria
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1 Enero 2007
A la vista de estas realidades y perspectivas, vale la pena plantearse, con seriedad y espíritu crítico las razones de la aparente demora del cambio previsto, en qué medida se está avanzando realmente en la integración de las tecnologías en la educación universitaria, cuáles son los factores fundamentales de ese proceso y sus protagonistas, ya que el contraste entre las posibilidades descritas y la realidad de la educación continua actual en nuestro entorno, nos obliga a reflexionar sobre algunos puntos que hemos detectado en contactos con profesores y gestores universitarios y que pueden arrojar alguna luz en el proceso.
En primer lugar, para que se pueda decir que una institución está realmente integrando las tecnologías en un determinado escenario educativo, en nuestro caso nos referimos a la educación continua o de postgrado, se requiere que una mayoría de los profesores que imparten enseñanzas en ese escenario conozcan, a titulo personal, cómo utilizar dichas tecnologías y que su empleo no se reduzca a algún grupo aislado de profesores con el espíritu característico de los pioneros.
Para que esa situación se alcance, es imprescindible crear las condiciones favorables por medio de medidas de apoyo a los profesores y por otra parte sería deseable que, con las garantías adecuadas, se valorase por las autoridades académicas el esfuerzo y los resultados de los profesores en este sentido, actualmente muy poco considerados.
Estas consideraciones están en línea con las conclusiones de las iniciativas más importantes de las organizaciones internacionales y de las universidades más avanzadas en este campo que ponen de manifiesto una cierta actitud negativa de muchos profesores ante la "irrupción" de las TIC en su entorno.
Aunque no se debe generalizar una actitud para un colectivo de la amplitud y riqueza de matices como el que constituye el profesorado universitario, desde nuestra experiencia nos atrevemos a decir que la mayoría del profesorado todavía reacciona ante la irrupción de las TIC como si se tratase de una perturbación que, de alguna manera amenazara su forma de enseñar. Esto hace que la presión externa sobre el tema le haga adoptar posturas tal vez demasiado conservadoras y que se sitúe a la defensiva.
En mi opinión, las dificultades más significativas para su aproximación al empleo de las tecnologías en la enseñanza son :
Aislamiento en su forma de trabajar para preparar e impartir sus clases
Falta de información sobre las posibilidades de las TI
Dependencia de técnicos, a los que consideran excesivamente crípticos
Tendencia a una producción individual del material didáctico
Falta de incentivos para el cambio. Escasa valoración de esta tarea
La falta de infraestructura
La escasez de productos didácticos
En general el profesor, especialmente el universitario, trabaja en una situación de relativo aislamiento y esta situación tiene como consecuencia que un profesor interesado por el tema se ve obligado a invertir bastante tiempo y no poco dinero en lo que podríamos llamar "inventar la rueda".
Estas ideas preocupan en estos momentos a profesores y gestores de gran número de universidades en todos los países avanzados y tratan de poner en marcha iniciativas para alentar a los profesores en este esfuerzo y poner en marcha redes con profesores de otras universidades.
En EE.UU una de las iniciativas lanzadas está patrocinada por EDUCOM, asociación sin fines lucrativos, constituida por más de 600 universidades y 120 empresas y que trata de desarrollar un sistema nacional para producir, distribuir y compartir todos los tipos de información necesarios para que los profesores empleen las TIC en su función académica.
En el Reino Unido, el Gobierno puso en marcha, hace algunos años, una iniciativa denominada CTI (Computer in Teaching Iniciative) con objeto de elaborar informes temáticos de evaluación de programas de software educativo existentes y difundir los resultados a todas las universidades del país. Como consecuencia de esta iniciativa se ha iniciado recientemente un programa de tecnologías aplicadas a la enseñanza y al aprendizaje que ha lanzado una convocatoria para desarrollar proyectos concretos para producción de materiales didácticos en el ámbito de las universidades británicas.
La rapidez del cambio tecnológico y la insistencia de las casas comerciales hacen, con frecuencia, que se ejerza una fuerte presión social para el empleo de tecnologías todavía no suficientemente consolidadas, que requieren equipamientos nuevos ante los cuales el profesor, muchas veces, se siente inseguro y muchas más veces le obliga, para ejercer su labor docente, a depender de otros, restándole independencia y haciéndole añorar la simplicidad de la clase presencial "como siempre".
Uno de los aspectos más dramáticos de esta integración de las tecnologías en la educación es la falta de infraestructura, o la rápida obsolescencia de la que existe, tanto en el campo informático como en el de las telecomunicaciones. Me refiero, por supuesto al caso de que se desee extender el uso de las TIC más allá de una eventual demostración. Después de convencer a muchos profesores hay que enfrentarse a la dura realidad de los limitados presupuestos y la carencia de medios.
Esto afecta particularmente a la creciente exigencia de rapidez, funcionalidades y memoria del equipamiento informático para el empleo de gran parte de los materiales multimedia que se están experimentando. Por otra parte los fáciles dibujos de impecables interconexiones entre puntos remotos y acceso a bases de datos convencionales o multimedia contrastan fuertemente con la realidad de nuestras redes de telecomunicación, sobre todo si debemos pensar, como es mi opinión, que el país es algo más que los grandes núcleos urbanos, donde existe mucha mayor facilidad de servicios, especialmente si hablamos de profesionales geográficamente dispersos.
Finalmente, si superamos las dificultades de encontrar profesores dispuestos a experimentar, contamos con el equipo adecuado y la infraestructura de red necesaria, aparece el problema de la escasa existencia en el mercado de productos didácticos, bien se trate de vídeos, como de programas informáticos o productos multimedia para el tipo de enseñanza en consideración.
Estas consideraciones, sólo pretenden poner de manifiesto las lógicas e indiscutibles dificultades de un proceso tan complicado y el tiempo que va a requerir una integración masiva de estas tecnologías. Es decir, algunas de las razones por las que la pregonada revolución en el campo educativo se demora, pero no quisiera dejar ninguna duda sobre el hecho de que el cambio, aunque sea más lento de lo previsto, por el nivel de desarrollo de las tecnologías, está en marcha y es imparable.
Cada año que pasa es mayor el número de profesionales de todo tipo y estudiantes que disponen de ordenador personal, cada vez mas potente y rápido. Aumenta el número de universidades que crean redes de interconexión en el campus y ofrecen a profesores y alumnos el acceso a ellas y asímismo se desarrolla cada vez mejor software educativo.
servido por mercedes_caro
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1 Enero 2007
Podríamos decir que los momentos o aspectos del proceso educativo que parecen susceptibles de una aplicación de tecnologías informáticas o de comunicaciones son:
- Presentación de la información del profesor a los alumnos.
- La interacción profesor-alumno.
- El material de estudio y consulta del alumno.
- El proceso de aprendizaje, autoestudio y autoevaluación del alumno.
La presentación de la información, es decir la clase o conferencia si pensamos en términos de enseñanza presencial, es un proceso de comunicación y, como tal puede estar apoyado por diferentes soportes tecnológicos, como transparencias, programas informáticos desarrollados a tal fin y vídeo en el aula.
En los escenarios de educación continua por tele-educación y en de educación a distancia hay que considerar la posibilidad de integrar varios de esos soportes sobre el canal de telecomunicación que se emplee. Esta posibilidad se apoya en los sistemas de telecomunicación que pueden transmitir la imagen, como puede ser la propia TV y la videoconferencia, y que asimismo permiten la interconexión de los ordenadores, desde la conexión via módem a través de la línea telefónica, a las redes locales que unen distintos centros de una institución y a la Internet cuando una distancia mayor separa a los que participan en el proceso educativo.
Los mismos sistemas de interconexión que hemos citado permiten la interacción profesor alumno, y pueden darse situaciones como el envío de tareas y ejercicios en soporte informático o telemático, la corrección u orientación interactiva de un trabajo y la tutoría telemática o por videoconferencia, en lugar de presencial.
En relación con el material de consulta la imaginación se dispara si pensamos en todas las posibilidades de las tecnologías multimedia complementando a los tradicionales y sufridos libros. Tanto para esta consulta como en el aprendizaje, la facilidad de interacción con el ordenador y la capacidad de repetición y memoria de los mismos, hace que los programas de software educativo, constituyan una ayuda inestimable para la inevitable tarea de la repetición imprescindible para la adquisición de un conocimiento o habilidad.
El software educativo puede incorporar gráficos, texto, sonido y animación y el beneficio más importante que ofrece al estudiante es la respuesta inmediata a la acción del estudiante, para conocer si la respuesta del estudiante es correcta o no. Los programas de simulación que recrean los llamados "laboratorios virtuales" instruyen al alumno para un mejor uso de los laboratorios reales y algunas experiencias parecen confirmar que los alumnos adiestrados con ellos son capaces de completar los cursos de laboratorio en menos tiempo y necesitando menos asistencia técnica. Esta circunstancia es de enorme importancia en los estudios no presenciales, en los cuales la necesidad de prácticas constituye una dificultad bien conocida.
En la recomendación del material de consulta y de estudio la recomendación del profesor sobre el tipo de material didáctico es concluyente. La cuestión que suele plantearse es si dichos materiales existen.
servido por mercedes_caro
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1 Enero 2007
Cuando se habla de las posibilidades que ofrecen las recientes Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) en la educación, una de las cuestiones recurrentes es la necesidad de formar al profesor para su uso y empleo.
Desde hace mucho tiempo y en particular desde hace unos 15 años venimos hablando intensamente de la necesidad de introducir mejoras en el sistema educativo y de la importancia de las tecnologías informáticas y las telecomunicaciones como instrumentos adecuados a tal fin. Sin embargo la historia de la introducción de las tecnologías en la educación ha demostrado repetidamente que la mera existencia de una posibilidad tecnológica no es suficiente para que su utilización educativa se generalice.
Estoy convencida de que la necesidad presta más atención a los aspectos pedagógicos y organizativos de su integración en el proceso educativo, especialmente al apoyo que hay que prestar a los profesores para facilitar su uso y para que puedan aprovechar la potencialidad de estas herramientas, por ello quisiera en esta intervención hacer una reflexión sobre las posibilidades y dificultades que presenta el uso de estas tecnologías desde el punto de vista de los usuarios de las mismas, esto es de los educadores y los alumnos.
Uno de las primeras cuestiones a plantearse es acerca de las razones de la lentitud de la penetración de las nuevas tecnologías en la impartición y el desarrollo de las enseñanzas, ya que resulta innegable que ni el desarrollo del software educativo ni el avance de las telecomunicaciones han llevado a la práctica la tan pregonada revolución de la educación.
No trato con este comentario de reflejar una opinión negativa sobre la aplicación de las tecnologías a la educación universitaria, sino de plantear una revisión realista de la situación del empleo de estas tecnologías en nuestro entorno universitario real. Desde la perspectiva del Gabinete para la Aplicación de las Tecnologías a la Educación de la UPM estamos convencidos de que los más recientes desarrollos de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) constituyen instrumentos poderosos que van consiguiendo resultados en cuanto a la mejora de la calidad de la enseñanza y en cuanto a extender el acceso a la enseñanza o formación a ciertas audiencias que antes no podían.
Para justificar la elección del escenario, la universidad, me gustaría destacar algunas características de la enseñanza universitaria. Una de ellas es el régimen de autonomía de la universidad que configura el sistema como un conjunto de unidades independientes, extremadamente celosas de los contenidos de sus enseñanzas y de su ordenación académica. Esto frena en muchas ocasiones la interconexión entre los centros de diferentes universidades y el desarrollo del material didáctico ya que cualquier iniciativa de tipo empresarial para producir algún material se enfrenta a un mercado muy fragmentado y por ello poco atractivo desde el punto de vista comercial.
La segunda faceta que quisiera destacar es el grado de independencia de enseñanza del profesor universitario. Por tradición y posiblemente por la especificidad de los conocimientos que imparte, el profesor goza de una independencia que lo convierte en el protagonista indiscutido a la hora de decidir la forma en que imparte sus conocimientos. Esto quiere decir que si se quieren promover las ventajas de introducir o integrar tecnologías en el desarrollo de sus actividades docentes, se está obligado a una tarea de convencimiento muy personalizada.
Por todo ello la aplicación de las tecnologías de la información y de las comunicaciones a las clases presenciales de las enseñanzas regulares en la universidad va desarrollándose a un ritmo más bien lento. Por otra parte quizás es bueno reconocer que no constituye un problema acuciante ya que el nivel de enseñanza en nuestro país es razonablemente bueno, las telecomunicaciones no juegan un papel importante en las clases presenciales y la utilización de aplicaciones informáticas, aunque lentamente, va extendiéndose.
A diferencia de este escenario, bastante común en los países desarrollados, existe otros colectivos como el de los alumnos que no pueden seguir cursos regulares porque trabajan y, especialmente, el de la educación continua y de postgrado en que la situación es muy diferente y desde hace años se vienen analizando las posibilidades de los recientes avances en el campo de las telecomunicaciones como soporte para la educación continua de los profesionales que trabajan en empresas y que tienen unas necesidades de actualización permanente cada vez más importantes.
Aunque estamos comentando el caso de los graduados universitarios, estas consideraciones son completamente válidas para otros niveles de enseñanza como pueden ser la formación profesional, la formación permanente de adultos y la formación para el empleo en cualquier nivel.
Por todo ello las telecomunicaciones han venido a complementar los sistemas tradicionales de educación a distancia y a ofrecer nuevas alternativas de formación en este escenario. Hoy en día, las posibilidades de distribuir cursos vía satélite o por otros sistemas de transmisión y los sistemas de mensajería electrónica que posibilitan el intercambio de información entre profesores y alumnos constituyen dos ejemplos que están teniendo una incidencia, cada vez mayor, en el ámbito de la formación de profesionales.
Dentro del escenario de la educación continua las tecnologías van configurando tres líneas de actuación que enmarcan, en mi opinión, la práctica totalidad de las aplicaciones de tecnologías de la información a la educación que actualmente se desarrollan.
Por una parte tenemos lo que podemos llamar tele-educación, me refiero a la impartición de cursos en directo y de forma interactiva con participación en tiempo real de alumnos en distintos sitios. Para ello se requiere la reunión de los participantes, una red de aulas convenientemente distribuida puede evitar desplazamientos costosos pudiendo permitir la interacción en tiempo real del profesor con los alumnos.
Por otra parte se está extendiendo un concepto más moderno de educación a distancia. En esta modalidad, como sabemos, los alumnos pueden organizar su actividad formativa al ritmo más conveniente para ellos, con independencia del lugar donde lleven a cabo el aprendizaje. Las telecomunicaciones actuales pueden facilitar el acceso o distribución del material didáctico a todos los participantes así como la interacción entre profesor y alumno en el momento más conveniente para ellos (interacción asíncrona).
La tercera línea la constituye la producción de materiales multimedia para el autoestudio o autoaprendizaje que el alumno tiene que realizar para asimilar los conceptos, consultar documentación auxiliar, realizar ejercicios y otras circunstancias que también las tecnologías de la información pueden facilitar.
Aunque la formación continua se puede impartir desde un conjunto muy diverso de instituciones, no cabe duda del papel importante que juega la universidad como suministrador de este tipo de enseñanza y como plataforma para una investigación tecnico-educativa sobre las TIC. En el nivel de profesionales graduados que trabajan en instituciones y empresas la totalidad de las enseñanzas de postgrado y la mayor parte de los cursos de actualización y formación continua se hace en contacto con la universidad, aunque existan otras instituciones y empresas especializadas en este tipo.
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1 Enero 2007
Me parece muy interesante compartir con vosostros este trabajo que realizamos durante el curso para la asignatura de Nuevas Tecnologías aplicadas a la Educación.
Dicho trabajo es un texto de Joan Majó que hace referencia a las NNTT y la Educación. Este autor lo que nos intenta decir es que no debemos usar solamente las NNTT en el aula ni tampoco usar métodos estrtictamente tradicionales; lo ideal sería y es hacer una combinación de ambos "Blended-e learning". Este término significa lo siguiente:es una modalidad de enseñanza-aprendizaje donde se combina el método tradicional o no presencial con e-herramientas, es decir, las NNTT con los métodos tradicionales. No debemos interpretarlo como un auxilio sino como un complemento.
Os digo la página donde podéis encontrar el texto y tamíén os adjunto mi trabajo, que hace referencia a este autor y nombro a otros autores que complementan su opinión o estan de acuerdo con él.
http://www.uoc.edu/web/esp/articles/joan_majo.html
enlace
Además os adjuntaré también el trabajo que hice para reflejar dicho tema. Esta vez escogi un texto que habla sobre la evolución de la escuela a lo largo de los años y como en algunos sitios se refleja las desigualdades sociales y económicas. Digo esto porque no todo el mundo podemos estar en contacto directo con las Nuevas Tecnologías, puesto que muchas personas debido a su situación económica, que ya he dicho, no pueden tener estas tecnologías en sus casas.
enlace
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1 Enero 2007
Las nuevas tecnologías de la Información y Comunicación son aquellas herramientas computacionales e informáticas que procesan, almacenan, sintetizan, recuperan y presentan información representada de la más variada forma. Es un conjunto de herramientas, soportes y canales para el tratamiento y acceso a la información. Constituyen nuevos soportes y canales para dar forma, registrar, almacenar y difundir contenidos informacionales. Algunos ejemplos de estas tecnologías son la pizarra digital (ordenador personal + proyector multimedia), los blogs (un cuaderno internauta que podemos actualizar continuamente. Las personas que lo leen pueden hacer comentarios sobre la información que posee dicho blog), el podcast y, por supuesto, la web y los wikis.
Para todo tipo de aplicaciones educativas, las TIC son medios y no unos fines. Es decir, son herramientas y materiales de construcción que facilitan el aprendizaje, el desarrollo de habilidades y distintas formas de aprender, estilos y ritmos de los aprendices. Del mismo modo, la tecnología es utilizada tanto para acercar al aprendiz al mundo, como el mundo al aprendiz.
Una de las áreas que se ha fortalecido de las TIC es el CSCL (Computer Supported Cooperative Learning), Aprendizaje Cooperativo Soportado por Computadora, que basado en teorías de la psicología cognoscitiva ha creado un área de desarrollo de software y de innovación en pedagogía. La finalidad es que grupos con el interés común de aprender mejoren las experiencias de interacción entre ellos para consolidar el aprendizaje, que utilizando a las TIC como medio de coordinación.
Las tecnologías de la información y la comunicación tienen varios aspectos que deben tomarse en cuenta sobre todo si se está hablando de las TICs enfocada a la pedagogía. Deben utilizarse dentro de la metodología instrumental de un currículo basado por competencias en la que el uso de las TICs se utiliza como una herramienta en el proceso de enseñanza aprendizaje para la conceptualización de los contenidos. También es importante señalar las diferentes tipos de TICs como las plataformas de enseñanza aprendizaje y el software que se utilizan en las aulas inteligentes todo eso con el servicio de la multimedia, nos da como resultado un impresionante cambio en la calidad de la enseñanza y el aprendizaje.
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31 Diciembre 2006
Las Tics constituyen una pieza clave en el proceso educativo de los niños de hoy en día. Las Tics pueden ser un magnífico complemento de los materiales tradicionales motivando a los alumnos y utilizando las mismas, tanto como material de proacción como de retroacción, permitiendo una atención más personaliza e incluso nos sirve para trabajar actividades de desarrollo de los contenidos propiamente dichos. Debe tratarse de un material ligado al currículo, abriendo otro marco de posibilidades sirviendo asi como refuerzo o ampliación de los contenidos trabajados en clase o simplemente como desarrollo de los mismos.
Dicho recurso aprovecha el potencial educativo de las Tics con intención de:
- Ofrecer nuevas oportunidades de aprendizaje a través del ordenador.
- Apoyar nuestra tarea docente atendiendo a los diferentes ritmos de aprendizaje de los alumnos y mejorando su motivación.
- Dan una respuesta a las necesidades del curriculum de Educación Infantil.
Como ya hemos dicho, los contenidos responden al criterio de “aprender haciendo” por lo que se concretan a través de actividades planteadas como juegos interactivos sencillos de fácil manejo y navegación intuitiva.
Para favorecer el trabajo autónomo, el programa que vamos a utilizar nos va a mostrar en la pantalla principal un menú con los diferentes temas que se van a trabajar a lo largo del año divididos en bloques de contenidos, así como un enlace con distintos juegos con el ratón.
La manera de trabajar las Tics es mediante talleres en el aula de informática, ya que el centro cuenta con un aula de informática gracias al plan de apoyo a las familias andaluzas y al tener el centro un maestro de apoyo al ciclo de Infantil y de acuerdo con las instrucciones del 30 de julio de 2001 de la dirección general de planificación y ordenación educativa sobre la organización de las actividades de apoyo y dentro de las funciones de los mismos podremos ir a dicha aula. dividiendo la clase en dos grupos: uno se queda con el maestro de apoyo y el otro vendría conmigo en la hora semanal que me pudiera corresponder de acuerdo a la organización del centro.
servido por mercedes_caro
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